"Me encanta la idea de que un mecanismo tan sutil y maravilloso actúe
justo bajo nuestras narices cuando probamos champán. En una sola copa
de champán hay tanto alimento para la mente como hay placer para los
sentidos", dijo el investigador Gerard Liger-Belair, de la Universidad
de Reims Champagne-Ardenne, en Francia.
Fuente: Yahoo Noticias
Liger-Belair y sus colegas emplearon espectrometrÃa de masas de alta resolución para estudiar la composición quÃmica del champán y otros vinos espumantes, asà como en las burbujas y la vaporización que producen.
Aunque los aromas que se elevan de los vinos espumantes son bien conocidos, el estudio actual es el más detallado de cómo se producen, dijeron los investigadores.
Los estudiosos descubrieron que algunas de las sustancias quÃmicas que imparten esos aromas frutales a la bebida son capturadas en las burbujas y llevadas a la superficie en concentraciones mayores que en el vino, dice el reporte en la edición del martes de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.
Es algo similar a la forma en que las burbujas en la superficie del mar imparten ese olor oceánico al aire costero, explicó Liger-Belair.
"En realidad, las burbujas atrapadas por la acción de las rompientes aumentan considerablemente las superficies de intercambio entre el mar y la atmósfera", dijo.
Las burbujas llevan con ellas sustancias quÃmicas a la superficie del mar y finalmente estallan y sueltan a la atmósfera diminutas gotas.
"Se determinó que las burbujas producidas durante mares agitados incrementaron la concentración de compuestos orgánicos especÃficos en aerosoles marinos en varios órdenes de magnitud comparados con los niveles encontrados en el lÃquido", dijo.
Entonces, si lo mismo ocurre con los vinos espumantes, ¿significa eso que el champán huele mejor que lo que sabe?